¿ Como ayudan los porta bebes a la Displasia de caderas ?
En definitiva, de lo que se trata es de recolocar el fémur correctamente en la cadera y mantenerlo así. Hasta los 6 meses, esto se consigue mediante la colocación al niño de un arnés o sistema de correas que debe llevar colocado por encima de sus ropas constantemente, durante varias semanas o meses, hasta que se compruebe la estabilidad de la cadera, tratamiento efectivo en el 90% de los casos. Pero si la displasia se diagnostica cuando el niño ya ha comenzado a gatear, o el uso del arnés no ha resultado efectivo, el tratamiento puede llegar a ser más complejo o molesto, dependiendo del grado de la displasia, llegando a requerir la tracción continua de muslo durante varias semanas con un complicado sistema de poleas, seguida de una operación quirúrgica consistente en reducir o recolocar la articulación; posteriormente, para estabilizarla, se enyesa la cadera durante varios meses, a pesar de lo cual, pueden quedar secuelas como cojera, acortamiento de un muslo, etcPortabebés. En casos leves de displasia (cuando, por ejemplo, la recomendación es el doble pañal) sí que se ha demostrado efectivo el uso de portabebés adecuados, que ayudan al bebé a mantener una postura correcta, que garantice que la cabeza del fémur se encuentra totalmente dentro del acetábulo de la cadera; para ello, las piernas deben estar abiertas haciendo entre ambas un ángulo de 90 º, y la rodilla debería estar flexionada hacia arriba, haciendo un ángulo de más o menos 45º con el cuerpo, ya que cuando las piernas están estiradas con los pies paralelos (posición anatómica), la cabeza del fémur no queda totalmente cubierta por el cotilo, su parte delantera permanece al descubierto; esta es la posición que el niño adquiere en algunos portabebés no adecuados, en los que las piernas del bebé "cuelgan" de su cuerpo.La posición en la que las superficies articulares tienen un máximo de contacto, es la descrita anteriormente: la combinación de flexión, abducción y rotación externa, posición que se toma espontáneamente para lograr el reposo de la articulación; y precisamente esa es la posición que adopta el bebé en los portabebés correctos (fular, mei-tai, bandolera, pouch, mochila ergonómica…)De hecho, las mujeres de todas las culturas del mundo han cargado a sus bebés en esta postura de forma natural, sin saber de anatomía, de fisiología del bebé ni de abducción de la cadera…simplemente observando cómo su bebé iba cómodo y tranquilo cerca a su cuerpo y se desarrollaba sano…Cuando la displasia es más grave o se diagnostica más tarde, si el especialista lo estima oportuno, entonces hay que colocar al niño un arnés o una férula. En este caso, el uso del fular es muy positivo, ya que generalmente con estos aparatos se hace difícil sentarse en la silla, y las miradas pueden ser crueles. Al garantizar la misma postura que les obliga a mantener el arnés o férula, el niño va más cómodo y mucho más discreto, ya que los arneses se ven mucho menos.
Además, el hecho de llevar a nuestro hijo bien cerca de nosotros reporta al niño, y también a los padres, una serie de beneficios emocionales que, cuando hay que sobrellevar un problema así, son todavía más importantes.En primer lugar, el bebé, el niño, está preparado instintivamente, para ser llevado, y no para ser dejado solo. Cuando además, el niño está incómodo por la necesidad de llevar un aparato en su cuerpo, esa necesidad se agudiza, porque se sienten inseguros.Además, en un momento en que sus movimientos (no olvidemos que, aun pequeños, los bebés se mueven) están limitados, el contacto sobre la piel y el balanceo son estímulos básicos.Por otra parte, al no estar solo, corre menos riesgo de sufrir un accidente.Los bebés portados, por otro lado, suelen estar más contentos y lloran menos, por lo que su cuidado es más sencillo.Por último, en un momento en que muchos padres se sienten mal, porque la mayoría de las veces sienten que la culpa es suya (por mucho que los demás insistamos en que no lo es), el hecho de poder llevar al niño, verle contento y feliz y notal cómo está más cómodo, también hace mucho a favor de su autoestima.En definitiva, el uso de portabebés es adecuado, no sólo en la vida diaria, sino cuando existe un problema como la displasia de cadera
En definitiva, de lo que se trata es de recolocar el fémur correctamente en la cadera y mantenerlo así. Hasta los 6 meses, esto se consigue mediante la colocación al niño de un arnés o sistema de correas que debe llevar colocado por encima de sus ropas constantemente, durante varias semanas o meses, hasta que se compruebe la estabilidad de la cadera, tratamiento efectivo en el 90% de los casos. Pero si la displasia se diagnostica cuando el niño ya ha comenzado a gatear, o el uso del arnés no ha resultado efectivo, el tratamiento puede llegar a ser más complejo o molesto, dependiendo del grado de la displasia, llegando a requerir la tracción continua de muslo durante varias semanas con un complicado sistema de poleas, seguida de una operación quirúrgica consistente en reducir o recolocar la articulación; posteriormente, para estabilizarla, se enyesa la cadera durante varios meses, a pesar de lo cual, pueden quedar secuelas como cojera, acortamiento de un muslo, etcPortabebés. En casos leves de displasia (cuando, por ejemplo, la recomendación es el doble pañal) sí que se ha demostrado efectivo el uso de portabebés adecuados, que ayudan al bebé a mantener una postura correcta, que garantice que la cabeza del fémur se encuentra totalmente dentro del acetábulo de la cadera; para ello, las piernas deben estar abiertas haciendo entre ambas un ángulo de 90 º, y la rodilla debería estar flexionada hacia arriba, haciendo un ángulo de más o menos 45º con el cuerpo, ya que cuando las piernas están estiradas con los pies paralelos (posición anatómica), la cabeza del fémur no queda totalmente cubierta por el cotilo, su parte delantera permanece al descubierto; esta es la posición que el niño adquiere en algunos portabebés no adecuados, en los que las piernas del bebé "cuelgan" de su cuerpo.La posición en la que las superficies articulares tienen un máximo de contacto, es la descrita anteriormente: la combinación de flexión, abducción y rotación externa, posición que se toma espontáneamente para lograr el reposo de la articulación; y precisamente esa es la posición que adopta el bebé en los portabebés correctos (fular, mei-tai, bandolera, pouch, mochila ergonómica…)De hecho, las mujeres de todas las culturas del mundo han cargado a sus bebés en esta postura de forma natural, sin saber de anatomía, de fisiología del bebé ni de abducción de la cadera…simplemente observando cómo su bebé iba cómodo y tranquilo cerca a su cuerpo y se desarrollaba sano…Cuando la displasia es más grave o se diagnostica más tarde, si el especialista lo estima oportuno, entonces hay que colocar al niño un arnés o una férula. En este caso, el uso del fular es muy positivo, ya que generalmente con estos aparatos se hace difícil sentarse en la silla, y las miradas pueden ser crueles. Al garantizar la misma postura que les obliga a mantener el arnés o férula, el niño va más cómodo y mucho más discreto, ya que los arneses se ven mucho menos.
Además, el hecho de llevar a nuestro hijo bien cerca de nosotros reporta al niño, y también a los padres, una serie de beneficios emocionales que, cuando hay que sobrellevar un problema así, son todavía más importantes.En primer lugar, el bebé, el niño, está preparado instintivamente, para ser llevado, y no para ser dejado solo. Cuando además, el niño está incómodo por la necesidad de llevar un aparato en su cuerpo, esa necesidad se agudiza, porque se sienten inseguros.Además, en un momento en que sus movimientos (no olvidemos que, aun pequeños, los bebés se mueven) están limitados, el contacto sobre la piel y el balanceo son estímulos básicos.Por otra parte, al no estar solo, corre menos riesgo de sufrir un accidente.Los bebés portados, por otro lado, suelen estar más contentos y lloran menos, por lo que su cuidado es más sencillo.Por último, en un momento en que muchos padres se sienten mal, porque la mayoría de las veces sienten que la culpa es suya (por mucho que los demás insistamos en que no lo es), el hecho de poder llevar al niño, verle contento y feliz y notal cómo está más cómodo, también hace mucho a favor de su autoestima.En definitiva, el uso de portabebés es adecuado, no sólo en la vida diaria, sino cuando existe un problema como la displasia de cadera
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